Códice de Dresde

El códice conservado en la Sächsische Landesbibliothek de Dresde (Codex Drendensis), está considerado como el códice maya más importante. Sin duda, la importancia de este códice reside ser el más completo de los tres, el mejor conservado, y el más fiable históricamente, frente las dudas existentes en los demás códices, incluido el códice de Madrid, considerado por algunos especialistas como un códice posterior a la conquista española.[1]

Además, el códice de Dresde fue el primero en conocerse, por lo que es uno de los más y mejor estudiados: cinco de sus páginas aparecieron publicadas por primera vez en una ilustración de un atlas editado en 1810 por el famoso geógrafo y naturalista alemán, Alexander Von Humboldt.

Sin embargo la aventura europea del códice se remonta aun más atrás. De su llegada a Viena, se sospecha que el códice fuera uno de los “regalos exóticos” mexicanos que Hernán Cortes trajo a Carlos V cuando este se encontraba en dicha ciudad. No se sabe nada del códice hasta 1739, año en el cual, Johann Christian Götze, director de la librería real de Dresde (Sächsische Landesbibliothek), compró el códice a un propietario privado. En 1744, Götze lo cedió finalmente al la librería donde aun reside. Este preciado legado precolombino estuvo a punto de ser destruido tras las inundaciones de la biblioteca en la segunda guerra mundial.

El códice, aparentemente incompleto, se compone de una larga hoja de papel doblada en forma de biombo formando 39 páginas escritas por ambos lados (4 de ellas en blanco), y relata, como los demás códices mayas, cuestiones astrológicas, adivinatorias, calendáricas y rituales. La parte más interesante por su rareza, son las cuatro páginas que describen un calendario basado en el ciclo venusino.

Su fecha de creación parece ser en torno al siglo XIII, aunque el códice recoge información desde el siglo I A.c. Seguramente el libro seguía siendo utilizado cuando llegaron los conquistadores españoles.

Basados en la información calendárica, los primeros investigadores del códice propusieron Chichén Itzá como el lugar de origen para el códice de Dresde. En la actualidad, y gracias al mayor conocimiento de la arqueología de la región, se ha planteado también la costa oriental de la península como su área de procedencia.[2]

Relacionado con: Códice Tro-Cortesiano

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Gracias a Yuri por facilitarme este documento, por su ilusión y por su colaboración. 🙂


[1] Ferreira, Leonardo “Los códices y la ley de expresión precolombina” Tesis doctoral. Universidad de Miami. (Sin año).

[2] Paxton, Merideth “Códice de Dresde”, Arqueología Mexicana, 82, (2006)

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